martes, 5 de enero de 2010

reflexion sobre el tiempo.


Esta concha, fósil, debe tener varios millones de años. Ahora está en mi mesa y me sugiere que el tiempo a veces no existe.

6 comentarios:

  1. Existir existe pero cada vez veo más indecorosa la manera que tenemos de rebanarlo, medirlo y acotarlo en almanaques, relojes, cronómetros etc...

    Siento pasión por los fósiles.

    Un abrazo.

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  2. ¿Y si nos olvidásemos del tiempo y nos quedásemos en solo tres dimensiones?

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  3. ...y entonces cómo podríamos viajar a través de él?

    Saludos cordiales desde México, llegué por uno de tus comentarios en un blog amigo, espero no ser inoportuna.

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  4. Es un placer, eres bienvenida.
    Un abrazo

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  5. ...Y Alicia, La Liebre, y el sombrerero?

    Es entretenido pensar en lo que sucedería si nos olvidáramos del tiempo.

    Te cuento...

    Cuando intentaba como maestra de niños preescolares desarrollar competencias espacio-temporales, les haciá preguntas como:

    “¿Qué piensas que dura más tiempo: comerte una galleta o beber un vaso de agua?”;

    ellos siempre tenían otra pregunta, por ejemplo...

    Una galleta pequeña?, mediana o grande?
    Un vaso con mucha o poca agua?

    Después de todo estamos a tiempo de redescubrir la inexistecia del tiempo, pero y qué nos diría Einstein?

    Demasiadas preguntas, mejor me voy...

    Hasta pronto!

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  6. Sí, demasiadas preguntas, pero quien puede hacérselas es quien va camino de alguna respuesta. Tu tiempo ha sido como un ente adimensional, por lo que veo, y han sido otras dimensiones las que te han llevado al conocimiento, como los sentimientos.
    Un abrazo

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