
Lleva ahí miles de años, y nos observa. Creo ahora nos mira con cierta displicencia, y no es para menos. Al margen de ello estoy convencido de que algún día se podrán descifrar los sentimientos y los pensamientos que ha captado este elemento perdurable. Y lo hicieron, expresamente, perdurable, con la voluntad de legarnos lo acontecido en aquellos tiempos. No es una simple piedra. Es un enorme disco duro que contiene más que información.
Yo también pienso que aún tiene mucha historia pendiente de contar.
ResponderEliminarmucha, Pilar, nucha.
ResponderEliminarPor eso me gusta acercarme a las piedras y a los árboles. Ellos conocen la sabiduría del tiempo.
ResponderEliminarUn abrazo.