
sábado, 8 de enero de 2011
El huevo de la serpiente

lunes, 3 de enero de 2011
sábado, 18 de diciembre de 2010
El Síndrome de Genovese
La noche del 13 de marzo de 1964 Kitty Genovese, empleada de un bar de Hollis -Nueva York-, fue asesinada cerca de su casa cuando regresaba del trabajo. El agresor, Winston Moseley, la apuñaló en dos instancias y la violó. El crimen ha pasado a la historia por las circunstancias de pasividad de todos quienes oyeron los gritos y presenciaron el homicidio sin dignarse a intervenir para ayudar a la víctima. Ese efecto espectador fue posteriormente analizado y debatido bajo la perspectiva de la Psicología, cuyas conclusiones se resumen en la dilución de responsabilidad para actuar cuando son varios los observadores de una emergencia. Más adelante se diseñaron experimentos controlados que corroboraron esa inhibición colectiva frente a la reacción positiva que si se daba con un solo observador. Es decir, que los treinta y ocho testigos se bloquearon en el momento de la agresión sin que ninguno de ellos se decidiera a prestar auxilio a Kitty Genovese, por mucho que el reclamo, estímulo, de la tragedia llegase perfectamente a sus oídos. No se produjo ninguna respuesta, ni siquiera una débil o testimonial respuesta, como si el horror que padece un semejante desactivara toda reacción. Misteriosamente cruel.
El asesino fue condenado a muerte y luego se le conmutó la pena por la de cadena perpetua. A pesar de haber solicitado la libertad condicional, esta le ha sido denegada por duodécima vez en 2006, y permanece en prisión desde hace 46 años. Al menos la Justicia no ha sufrido el efecto espectador ante los reiterados intentos de conseguir una inmerecida libertad. En otros países, en España por ejemplo, el sujeto habría quedado libre y hasta es posible que hubiese reincidido. El síndrome de Genovese se sigue dando, pero Winston Moseley no es ya protagonista, ni lo será. Cuando menos tras aquella execrable acción si ha habido una determinante reacción institucional, que no devolverá la vida a la mujer pero si inspirará tranquilidad a sus allegados y confianza a los ciudadanos. Estos valores, resultantes de la aplicación firme de las penas, no son capaces de detener nuevos crímenes pero consiguen dar un soporte cívico y social antagonista al efecto espectador de la inacción ante el crimen.
En el fondo del síndrome de Genovese puede residir un fenómeno de ignorancia colectiva, y hasta de acomplejamiento de lo natural, eludiendo decisiones en la zafiedad de que otros lo harán, activando cobardías inadmisibles. La sociedad occidental ha teorizado mucho en aspectos de protección ciudadana pero, al mismo tiempo, ha extirpado capacidades primigenias que existían ancestralmente cuando el Poder residía en un simbolismo que se ejercía activamente por todos sus miembros como una extensión directa del mismo. La jerarquía familiar, hoy bastante dañada por relativismos injustificados, es uno de los ejemplos. Y jerarquía no es autoritarismo sino asunción positiva de responsabilidades. Eso faltó aquella triste noche en Nueva York y en innumerables ocasiones más.

miércoles, 8 de diciembre de 2010
WIKILEAKS
viernes, 26 de noviembre de 2010
RESETEANDO LA AZOTEA

Salvífico y restaurador fue el desparpajo de aquellos años cincuenta. Mienten, como bellacos, quienes reniegan de aquel pulso con la nada, y eso que fuimos actores sin papel de un largometraje en blanco y gris. Los latidos atenuados de mil noches de radio, amenizadas por orquestinas de pluriempleados, tuvieron, como no, su mármol y su día. Hambrunas de escabeche y pan duro, descojonándose de los que tropezaban con los adoquines, y entre suspiros de España una lejana lucidez de maestros en los cuatro puntos cardinales. No miro a otra parte ni justifico ningún abuso, sobre todo ahora cuando de todo se abusa. Si una canción enternecía era por su carisma redentor de la miseria, y la miseria de despiojaba con furiosos dedos rascándose la cabeza. Ni oscuridades ni amaneceres, aquellos años resolvieron el gran error de la rabia irracional .Dentelladas de gatos celosos desafiando tejados y terrados en la innoble tradición de la ridiculez hispana, mordidas del estraperlo, propinas corruptas, brazos incorruptos, y orgullo patrio orlado en palmas secas de domingo de Ramos. Sería coincidencia pero nos tocó salir de las tramoyas y representar la única obra en repertorio de aquella tragicomedia polvorienta que nos hacía reir y también llorar. Flores en el pelo de las cupletistas y borracheras de clarete para incendiar rastrojos en tardes rojas y gualdas. Se dirá que no, se negará tres y tres mil veces, pero al final….,sin remedio, no hubo otro camino que andar. ¿Cansados?. Nunca, transitamos un paisaje feo en el viaje ferroviario de los años. Tiznados de carbonilla y ojerosos de monotonía, pero la vieja locomotora besó los topes del futuro y llegó, llegó con años de retraso a una frontera escarpada. A pie de andén yacen las colillas del ayer, yo me resisto a olvidar y no quiero maldecir, por las venas fluyen sangres de vinagre y de turrón, reliquias al fin y al cabo de lo que nos tocó vivir.
jueves, 11 de noviembre de 2010
EL REGRESO DE "ELS FUMS"

lunes, 1 de noviembre de 2010
MI NIETO

